Tuesday, 31 July 2007

Trading Places



In June 2000, Shell established the Shell Foundation in order to create a fully independent charity that would be in charge of the firm’s social programmes. The Foundation’s website specifies that its work cannot have any direct financial benefit to Shell.

Six years later, the Foundation was facing an investigation by the UK Charity Commission, as some evidence suggested that Shell was using it to promote its commercial interest. The investigation concluded that The Shell Foundation had “fallen short of good governance and decision-making”.

Although many charities have been investigated in the past, this case helps to illustrate how in some cases it is difficult to distinguish between charities and corporations. In simpler terms, businesses and charities are trading places. Consider the following examples:

Ben and Jerrys is educating consumers about the US National Budget and encouraging them to write to Congress in order to have them spend more of the discretionary budget on children.

Tom Shoes gives poor children a free pair of shoes for every pair of shoe it sells.

In 1998, a cocoa cooperative from Ghana (Kuapa Kokoo), The Body Shop, Christian Aid, and Comic Relief founded The Day Chocolate Company in order to produce, brand and sell chocolate directly to western countries. This company was created with the purpose of helping cocoa farmers increase profits from their cocoa.

These examples are very straightforward and more of these initiatives should be encouraged. These organisations are not only creating social dividends but they are also responding to how society is expecting them to behave. In return, these companies are able to generate an emotional bond with consumers and their own employees. For charities, this means meeting their goals by developing more efficient and innovative programmes.

However, some of these initiatives - in particular those employed by corporations - are becoming more aggressive and tactical. In many cases, the campaigns or charities do not communicate properly who the founder is. This, in turn, raises many questions of transparency as these initiatives go beyond supporting causes to also using consumers to disarm competitors. The following examples will help to elaborate this point further:

Stock The Choc! Campaign aims to persuade local shops and national supermarkets to stock Fairtrade chocolate. The campaign is a joint partnership between UK charity Comic Relief and Day Chocolate (manufacturer of Divine and Dubble Chocolate).

Cafédirect, the UK's largest Fairtrade hot drinks company, is a sponsor of Black Gold, a documentary film that explores poverty in coffee producing countries. The firm endorses Fairtrade as part of the solution.

Climate Counts, a non-for profit organisation, is a collaborative effort to bring consumers and companies together in the fight against global climate change. The organisation is funded by Stonyfield Farm, Inc, which has recently launched the only carbon neutral yoghurt in the UK.

Companies and non-profit organisations need to be more careful when they engage society and communicate more clearly as to what their real intentions are. Otherwise, society will not only become more sceptical towards businesses but will also begin to trust the third sector less. This will undermine corporate social responsibility and sent us back to the time when companies were only concerned about money and when charities survived on donations.

Sunday, 13 May 2007

Idea Descabellada?



En mi primer artículo me comprometí a compartir con ustedes algunas ideas de como
Colombia podría utilizar sus recursos naturales para reducir la pobreza y el calentamiento global. Para ello me gustaría primero describir algunas innovaciones existentes y luego ofrecer algunos conceptos que espero sirvan como un punto de referencia para un intercambio de ideas.

Desde 1991, la ONG KickStart se ha dedicado a desarrollar y comercializar nuevas tecnologías de bajo costo en África. Para ello, la organización primero investiga mercados donde emprendedores locales puedan establecer un negocio con un capital de inversión pequeño y luego la organización desarrolla las herramientas, los equipos y el plan de negocios requeridos para establecer estas empresas. Finalmente, produce estos equipos a grande escala con la colaboración de multinacionales.

Por ejemplo, cuando el gobierno de Kenya liberó los precios de la materia prima y los precios de aceite se triplicaron, la organización desarrolló y comercializó una prensa de bajo costo para que los pequeños agricultores pudieran procesar aceite de girasol desde sus propias fincas. Como resultado la organización ha vendido mas de 1.050 prensas, creando así 700 negocios y 1.500 empleos.

Por extraño que parezca, multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo apenas están probando este nuevo modelo - donde primero aseguran que exista una demanda antes de financiar la expansión de una industria. Como resultado se esta viendo cada día un aumento en el número de sociedades establecidas entre gobierno, el sector privado y la sociedad civil (Public Private Partnership).

Un ejemplo más claro es un proyecto de responsabilidad social empresarial que ha desarrollado la empresa Nespresso. Esta empresa, la cual esta creciendo 40% por año, se ha posicionado como una marca exclusiva de café por lo cual necesita asegurar que el mercado produzca suficiente café de alta calidad. De acuerdo a la empresa sólo el 1% del café mundial cumple con sus requisitos de calidad y por ello ha lanzado un programa llamado AAA. Este programa vincula los principios de sostenibilidad con calidad. Cuando los cafeteros utilizan sombra en sus cultivos, emplean menos fertilizantes, no usan aguas sucias, etc., logran obtener un café de mejor calidad.

Como resultado, Nespresso termina pagando por el café un precio por encima del mercado - mejorando las condiciones de vida de los cafeteros - al mismo tiempo que obtiene ahorros en eficiencias. El Banco Mundial esta financiando parte del entrenamiento de los cafeteros, mientras que la ONG Rainforest Alliance acredita que las fincas están cumpliendo las metas establecidas por el programa. Este programa esta siendo implementado en Colombia (Cauca, Nariño y Caldas) con la asistencia de la Federación de Cafeteros.

Otro instrumento que también esta cogiendo más auge es el llamado pagos por servicio ambiental. Esto es un mecanismo de compensación económica a través del cual los beneficiarios o usuarios del servicio hacen un pago a los proveedores o custodios del servicio. “Los servicios ambientales involucrados pueden ser muy concretos tales como un caudal constante de agua dulce o el aprovisionamiento previsible de leña. En otros casos los servicios ambientales pueden ser algo más abstractos o referirse a un ámbito global: captura del carbono o belleza escénica por ejemplo”(WWF).

Empresas de agua como Perrier-Vittel utilizan este mecanismo para asegurar la pureza de su fuente de agua.

Utilizando los ejemplos presentados arriba, me pregunto porque países que tienen tantos recursos naturales, como es el caso de Colombia, no pueden desarrollar programas similares. ¿Siendo el Amazonas el pulmón del mundo, por que no ofrecemos un servicio a los países desarrollados donde garantizamos la protección del mismo a cambio de recibir financiamiento para desarrollar productos sostenibles?

¿Que tipo de productos se preguntarían ustedes? Sabían que se pueden hacer textiles de una guadua o bambú? A diferencia del algodón, el bambú no necesita mucho insecticida y consume menos energía durante el transporte y el lavado de ropa.

Empresas como WalMart y Tesco se han comprometido a ofrecer productos más orgánicos y sostenibles. ¿No los podríamos ayudar con sus metas?

Monday, 26 March 2007

¿Equidad o Eficiencia?


El crecimiento de China ha acelerado el debate sobre el futuro del capitalismo. Tradicionalmente un debate entre eficiencia y equidad y la necesidad de seleccionar uno a costa del otro. La mayoría de los países Europeos optan por seguir un modelo más equitativo, mientras que Estados Unidos ha sacrificado la equidad para lograr mantener su liderazgo económico.

Por un lado, muchos economistas argumentan que el modelo Europeo no es sostenible y que tendrá que cambiar si quiere permanecer siendo competitivo. En comparación, 12% de los Estaudinenses viven por debajo de la pobreza (21,9% en la población hispana); en Francia el número es la mitad. Mientras actualmente hay 43 millones de Estaudinenses sin seguro medico, la salud es totalmente pública y gratuita en Gran Bretaña.

A primer vista todo parecería indicar que el modelo equitativo es el mejor. No sólo el acceso a la salud es un derecho humano, sino que el National Health Service, organismo encargado de la salud en Gran Bretaña, emplea a 1,3 millones de personas, convirtiéndolo en el cuarto empleador más grande del mundo. Sin embargo en la mayoría de los casos el paciente tiene que esperar 20 semanas para ser atendido.

Más relevante son las estadísticas de desempleo: 4,5% en Estados Unidos, 5,5% en Gran Bretaña y 9% en Francia. La falta de oportunidades ha generado tensiones en varios países Europeos. Falta recordar las manifestaciones violentas en Francia el año ante pasado o enterarse que el 16% de los jóvenes británicos han contemplado el suicidio.

¿Entonces cual es el mejor modelo? Diría que ninguno. Personalmente pienso que los gobiernos ponen demasiada atención en como lograr que sus economías sean más competitivas, convirtiéndose así en victimas de una carrera global sin salida. Esto termina desviando su atención en aprovechar la participación ciudadana para encontrar soluciones a problemas locales. Por otra parte, un pueblo con oportunidades en las manos de unos cuantos es una bomba de tiempo.

Saturday, 17 February 2007

¿Invertir: Una Nueva Forma de Ganar Dinero y Salvar al Mundo?



En estos días estuve realizando un poco de investigación sobre posibles inversiones financieras. Siempre he pensado que el sector financiero es serio, aburrido y en muchos casos perverso. Me equivoque y por ello me gustaría compartir los hallazgos más interesantes de mi búsqueda.

Blue Fund: Basándose en las conclusiones de una investigación que demuestra que las compañías Estaudinenses que apoyan al partido Demócrata son más rentables en la bolsa de valores que aquellas que apoyan al partido Republicano, este fondo invierte únicamente en empresas Demócratas. Sus creadores dicen que esto es debido a que estas empresas son manejadas con valores progresivos como sostenibilidad, apoyo a comunidades locales y respeto por los Derechos Humanos. Lo que más llama la atención es su mercadotecnia, el cual pregunta, “¿Cuál es tu huella política?”

Child Trust Fund: Imagínense un incentivo de $500 para que usted abra una cuenta en nombre de su hijo o hija. El dinero que ingrese en esta cuenta es libre de impuesto y una vez su hijo o hija cumpla 18 años, ellos podrán retirar este dinero para iniciar su adultez. Esto es lo que exactamente el Child Trust Fund en Inglaterra permite hacer. A propósito, los $500 iniciales son obsequiados por el gobierno.

Triodos Bank: Los clientes que invierten en este banco además de recibir intereses competitivos, pueden estar seguros que este banco usará el flujo de caja para dar prestamos accesibles a empresas socialmente responsables. Por ejemplo, el producto “ecodepósito” es una cuenta de ahorros que da 2,5% de interés al año. Por cada cuenta nueva, el banco plantará un árbol y el dinero será utilizado para financiar empresas e iniciativas con claros objetivos sociales, medioambientales y culturales. Otras cuentas de ahorros apoyan el comercio justo y el desarrollo de energía renovable. Creado en 1980, este banco es un de los primeros bancos éticos en el mundo y hoy en día cuenta con €5 millones en utilidades y sedes en Holanda, Gran Bretaña, Alemania, Bélgica y España.

SAM Sustainable Water Fund: Este fondo solo invierte en empresas que han demostrado conocimiento en el manejo sostenible de agua. Desde su inicio en el 2002, este fondo ha generado cada año un retorno promedio del 9.6%.

En fin, son muchos los ejemplos que encontré donde uno puede tener un efecto positivo en el mundo sin sacrificar mucho (¿1%-2% interés?). Desde mi punto de vista, creo que estas innovaciones serán cada ves más comunes y a largo plazo generarán mejores retornos que sus contrapartes tradicionales.

Por otro lado, también encontré algunas propuestas gubernamentales las cuales deberían de ser estudiadas y copiadas en América Latina.

Manchester Technology Fund: Este fondo ofrece capital semilla para nuevas iniciativas desarrolladas dentro de la Universidad de Manchester. Con un capital total de $12 millones, el fondo fue creado por el Gobierno Británico, la Universidad de Manchester y el Wellcome Trust (la fundación más grande del mundo para la investigación de la medicina).

Venture Capital Trust: Fue creada en 1995 por el Gobierno de Gran Bretaña con el objetivo de motivar la inversión en nuevos y riesgosos emprendimientos (startups), dándole así a los emprendedores acceso a capital. Lo bonito del esquema es que el inversionista recibe un crédito fiscal del 30% en su impuesto sobre la renta.

Finalmente lo importante es reconocer la innovación de estos ejemplos e inspirarnos en ellos para crear nuevos mecanismos que promuevan el emprendimiento responsable en nuestros países. Varios de estos ejemplos tienen sus propios problemas (e.j. el riesgo alto en los Venture Capital Trust) y también hay que tener esto en consideración a la hora de invertir en ellos.

Sunday, 21 January 2007

¿Fin de la globalización?


Recientemente en la Unión Europea, y predico que próximamente en Estados Unidos, el tema de calentamiento mundial se ha convertido en un tema prioritario en la agenda pública. Aunque toda la evidencia comprueba que este tema merece mucha atención, hay un punto inquietante para el futuro de Colombia y Latinoamérica.

A finales de año pasado Nicholas Stern, ex economista jefe del Banco Mundial, público los resultados de un estudio sobre el cambio climático. El reporte, el cual fue comisionado por el Departamento británico del Tesoro, tenía como objetivo medir el impacto financiero del calentamiento global. Este estudio recibió mucha atención ya que afirma que se necesita una inversión equivalente al 1% del PIB mundial para mitigar los efectos del cambio climático y que de no hacerse dicha inversión el mundo podría entrar en una recesión que podría alcanzar el 20% del PIB global.

No obstante, Stern proponía como solución limitar, a través de impuestos, la importación de productos exóticos. La razón que daba es que no era ecológico importar “kiwis” de Nueva Zelanda simplemente para deleitar el paladar de los británicos (Estos “kiwis” contribuyen al desgaste climático a través de la energía requerida en trasportarlos).

Es decir, un fiel proponente del libre mercado estaba argumentando que las reglas del juego habían cambiado y que Gran Bretaña debería de depender más en su producción interna. El medioambiente pasó a ser más importante que la reducción de la pobreza (asumiendo que el comercio libre y la globalización contribuyan a ello).

La semana pasada el Presidente de Tesco (el tercer supermercado más grande del mundo) anunció que limitaran a sólo 1% las importaciones de productos que sean transportados en avión (dando prioridad a productos provenientes de países en desarrollo). Es de esperar que habrán más compañías tomando medidas similares (Marks and Spencer?).

De seguir tan caliente el debate del calentamiento global, será más fácil para los países desarrollados en imponer tarifas a los productos de nuestros países. Al cerrar sus puertas, las apuestas que hacemos en tratados de libre comercio serán en vano y no concretando en los beneficios que tanto prometen nuestros políticos y economistas.

Es por eso que debemos de liderar el movimiento verde en Colombia y convertir nuestros recursos naturales en productos ecológicos que contribuyan a reducir el calentamiento global, al mismo tiempo creando empresas nuevas e innovadoras.

¿Cómo se hace esto? Lo veremos en los próximos blogs.